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quinta-feira, 4 de novembro de 2010

Puedes Irte por Mario Beer-Sheva





Puedes irte, si lo deseas, me harías un gran favor, además, puedes llevarte lo que quieras, tómalo como un regalo, pero esfúmate de mi vida, es otro favor. Sólo quiero que me dejes mi hombría, de varón, el respeto entre amigos, vecinos y mi conducta en el amor.
Deja que mi frente, despejada y altanera, pueda exhibirla, por las calles, con valor y altivez. Llévate todo, son nada más, que bienes materiales y cada uno de ellos, tiene una etiqueta, con su valor. Nada de eso me interesa, todo es ficción. El valor real está dentro nuestro, lo de afuera, es un adorno, nada más. Y como todos los adornos, envejecen, se ajan, pierden el color y terminan tirados en un rincón o olvidados en un cajón.
El interior, en cambio, se educa, toma conocimiento y de esa manera, se enriquece y como ser, se hace importante para él y la sociedad.
Puedes irte, si lo deseas, mil gracias anticipadas te doy y al dejarme, te prometo, enriquecer mi vida y repartir amor.
Deja de mirarme, ya no soy el que fui, ahora espero, solamente verte cuando te alejas y yo…


¡Comenzar a ser feliz!



Mario Beer-Sheva


segunda-feira, 1 de novembro de 2010

En La Costa Del Río por Mario Beer-Sheva

 



La niña, quinceañera, sentada en la costa del río, con los pies en el agua, sueña y sueña, con el extranjero que algún día vendrá. La tomará entre sus brazos y palabras de amor, sus oídos oirán y sus sueños se harán realidad.
En una mañana de verano, a la costa, del mismo río. El extranjero llegó y sus palabras, dulces como la miel, empalagaron sus oídos y así la enamoró.
El extranjero se fue, la niña-mujer, quedó con sus sueños sola y triste, en la costa del río, que fue testigo de su niña a mujer. Y hoy, todas las mañanas, la veo triste, esperando que la magia le devuelva a su galán.
No tiene amigos, no tiene amigas, sus padres no la quieren, su familia: ¡ni ver!
Ella está sentada, en la orilla del río, ya no sueña con el extranjero. ¡Tiene porqué Soñar!
En poco tiempo será una mujer-madre que a un niño acunará. Y en él, todo su amor, su cariño, para él será.
En la costa del río, hay una mujer, con un niño que lo acuna y lo acuna, mientras en sus oídos, escuchan palabras dulces, que como un milagro, una sonrisa, desdentada, le envía mensajes a la madre y le ahuyenta la soledad.
En la costa del río, volvió la alegría. ¡En la costa del río, hay nuevamente amor!




Mario Beer-Sheva


domingo, 31 de outubro de 2010

Lectores Escuchad por Mario Beer-Sheva





Quisiera escribir una poesía, y que esta se haga tan conocida, que en todo el mundo la repitan, como una plegaria a Díos.
Pero mi ánimo se encuentra abatido, como un soldado vencido, como un enamorado sin amor. La vi muchas veces en sueños. Nunca he hablado con ella, ella nunca me habló. ¿Acaso esto es amor?
Un sueño es un deseo reprimido y que queremos que se cumpla para dejar de soñar. Para hacerlo realidad y poder disfrutar con el, el amor y la pasión que el ensueño me enseñó.
Mi ánimo está caído, anoche soñé con ella y en el sueño me decía: *Debes buscarme amor, si tu amor es fuerte y sincero ya me encontrarás*
Deben creerme que la he buscado, por lados, lados y lados. Hasta los lugares más insólitos, los he recorrido y no la pude hallar. He preguntado por ella a hombres sabios y demás y ninguno de ellos me pudo contestar. ¿Que puedo hacer, que puedo hacer? Ya en la desesperación he escrito este poema para que lo leas vos y puedas indicarme o darme una pista que me lleve a ella y calme estos latidos que darán muerte a mi corazón. Si supiera su nombre lo gritaría, sin contemplación por calles, ciudades y pueblos, hasta tener respuesta o morir como un loco de amor.
Si ustedes, queridos lectores, la llegasen a ver no dejen de decirle que vivo perdido en este sueño, que más que un sueño es una pesadilla, que no me deja vivir, de noche y de día y que vivo dando suspiros que me impide el respirar. De día estoy apurado para que la noche llegue ya, y de noche grito pidiendo el amanecer para despertar y continuar la búsqueda sin poder esperar. Si un deseo se me otorgaría pediría que esta historia recorra el mundo y algunos de sus habitantes, la encontraría, para vivir el resto de mi vida feliz y en paz.



Mario Beer-Sheva


sábado, 30 de outubro de 2010

Quiero por Mario Beer-Sheva

 



Quiero, por fin quiero, tener la valentía de enviarte este escrito y decirte que será, el último, que de mí recibirás.
Quiero y muy contento estoy por ello, de asegurarte que lo nuestro terminó, si es que existió.
Quiero, con toda mi voz, contarle al mundo que te quise, pero eso ya pasó. Que hoy puedo escribirte, sin temor y sin dolor, que mis noches y mis sueños son normales.
Quiero, decirte, que tú fuiste como una estrella fugaz, que es hermosa pero no deja ningún rastro para apreciar su belleza.
Quiero compararte con una tormenta de verano, que con truenos y relámpagos, cuando el cielo se calma, sale, nuevamente el sol y la tierra aprovecha la humedad, como fue nuestro amor. Una tormenta de verano, que sólo experiencia nos dejó.
Quiero que comprendas, que amores, como los nuestros, no son amores, son heridas sobre heridas, que nunca dejan de cicatrizar, Y puede ser que encontremos, en vidas separadas, nuestras felicidades.
Quiero que no tengas dudas, yo te amé, con ternura, con respeto y con la pasión que los años me permitan ¡Pero tú nunca lo entendiste! Cuando la pasión, con los años, se fueron, tú te fuiste con ellos.
Quiero, por fin quiero, darte un buen consejo, de alguien que tanto te amó. El amor es entrega, sin años y distancia. La pasión necesita años y distancia, para no apagarse y transformarse en cenizas, como el tronco en el viejo hogar.
¡No confíes en la pasión y en las estrellas fugaces!
¡Confía en las estrellas, que están en el firmamento, decorando el mismo cielo!
¿No te parece mejor?




Mario Beer-Sheva



sexta-feira, 29 de outubro de 2010

Queridos Libros por Mario Beer-Sheva





Gracias. No conozco otra palabra que refleje mis sentimientos, hacia ti. Cuantas aventuras juntos hemos pasado, con dolor o con alegría. Contigo he aprendido a ser un buen amante, tierno y considerado. He conocido la valentía y el sacrificio.
He aprendido las distintas caras de la maldad. He conocido lugares reales, que me han llenado de emoción y he conocido lugares, que existen en la imaginación. He llenado mi soledad de personas y entre la gente, en ti pude apartarme buscando la soledad, para poder pensar.
Tú me has enseñado que la verdadera riqueza no es el dinero. Me has contado historias que no conocía y otras me hiciste recordar. Fuiste mi compañero en las tormentas de nieve, en invierno y en verano, junto al mar. Acompañaste mis días tristes, al perder a mis padres, a mis amigos, los que me dejaron y ya no están. Te debo todo lo que aprendí lo que soy. Gracias a ti hoy puedo escribir de lugares cercanos o lejanos, de lugares que viven en mi y otros que nunca vi. He recreado mis horas solitarias, con solo tu presencia, me has educado, me has dado, muchas veces, la fuerza del no abandono, del no claudicar. Y por eso seguí luchando, peleando hasta que al fin hoy, estoy aquí. Te conozco hace más de medio siglo, te he conocido con tantos
nombres, que en definitiva, no sé como te llamas. Gracias, nuevamente gracias, queridos libros.



Mario Beer-Sheva


Sólo, Antes de Partir por Mario Beer-Sheva

 


Estoy preparado para irme y por costumbre, me llevaré mi cuerpo. Te dejaré mi alma, ignoro donde está, si la encuentras; regálala. ¿Que puede hacer el alma, sin el cuerpo que lo albergó?
Haz con él, lo mejor que te parezca, puede ser que encuentres un comprador, o bien tíralo.
¡Ya no tiene valor!
Te dejaré fotos, montones de fotos. Quémalas, son recuerdos de años pasados, que sirven, para darnos cuenta que teníamos menos años, menos kilos y más pelo y éramos jóvenes. También te dejaré, varios papeles, donde escribí ideas brillantes y cobardes; nunca tuve valor para publicarlas.
Tendrás oportunidad de leer los libros que te dejo, que con ellos conocerás mi gusto por la literatura.
¡Véndelos por kilo, algo sacarás!
Sobre mi ropa, te diré, que me pondré el traje de verano, te dejo el de invierno, la camisa blanca, con ella viajaré, te dejaré tres camisas y varias corbatas, vestiré sin corbata. Mi ropa interior, puedes tirarla, no tienen ningún valor. No te pide que me recuerdes, no es necesario y no sirve de nada. Quiero pedirte que rehagas tu vida, que aproveches tus años, que salgas con amigos y que tengas amantes. Te pido que abras, una nueva ventana en tu vida. Tienes buena figura, eres instruida, no te falta dinero y tu posición, laboral, es buena. Todo esto, son acciones positivas, que debes aprovechar, porque el tiempo no perdona y la vida continua, haz tu lo mismo.
Y como pedido final: ¡Olvídame, no vivas de los recuerdos! ¡Nada de ellos conseguirás!
Los recuerdos, muchas veces, son para aquellos que quieren sufrir. Y tú, como pájaro sin jaula, deja que los recuerdos puedan huir.
Estoy preparado. ¡Pueden, ustedes, la mesa servir!


Mario Beer-Sheva


terça-feira, 26 de outubro de 2010

La Paja del Trigo por Mario Beer-Sheva





En mis años de viajar y recuerdos a juntar, hoy quiero hablar de algunos, porque tengo miedo de olvidar. Se acumula en el cerebro, sueños y realidades, de tal forma que confundo uno de otros.
Los años al pasar hace difícil diferenciar lo que fue o lo que hubiera sido. Los años traen experiencias y también olvidos. Los años es tiempo y el tiempo no dura para siempre, porque es el compañero de la vida hasta el morir.
Y es por eso que se hace necesario ir contando, antes de olvidar, aunque quede la duda si el contar es realidad o un sueño nada más.
Ya sabemos que el sueño es un deseo no cumplido, pero si deseado. Y desear y anhelar, es una fuerza interior que nos mantiene viva la ilusión, de hacerlo realidad.
Soy un viejo joven poeta. Viejo por la edad y joven porque hace poco comencé a volcar en el papel los recuerdos de mis viajes, mis triunfos,mis derrotas, mis amores. Al faltar, mis escritos quedarán y quizás algún curioso lo leerá, pero nunca podrá diferenciar la ficción de la realidad. Hoy, ni yo mismo puedo hacerlo ya. ¿Acaso es importante escuchar una historia y saber con seguridad, si es ficción o realidad?
En el colegio estudiamos historia, según el historiador. ¿Acaso tiene testigos?
¡¡¡Claro que no!!! Es por eso que te digo: *Querido lector, si algún día lees mis escritos, te desafío, si puedes separar la verdad de la ficción, como la paja del trigo.*




Mario Beer-Sheva


segunda-feira, 25 de outubro de 2010

La Pena del Adiós por Mario Beer-Sheva

 



Aquí, frente a mi ordenador, procuraré recordar y escribir el paseo, que esta mañana dí. Fui al aeropuerto internacional, con el fin de gastar el tiempo. En el salón principal, un anciano apoyado en su bastón, despedía a un matrimonio joven con un niño de seis o siete años.

*Se comunica a los señores pasajeros...*

El anciano dejó su bastón caer y abrió los brazos como queriendo abrazar, a sus seres queridos, en un abrazo final, emotivo y procurando no llorar...

*...el embarque se hará por la puerta número...*

Los tres abrazados, entre si, el niño abrazado a la pierna de su abuelo. Al oír la orden de embarque, comenzaron a llorar la partida inmediata...

*...se recomienda presentarse con la tarjeta de embarque en mano...*

Ya todo estaba dicho, ya todo faltaba por decir, sin decir, cada uno pensaba si esta sería la partida final. Teniendo en cuenta la edad del abuelo, era el ir y no regresar...

*...se aconseja, a los señores pasajeros, no olvidar pertenencias personales...*

Las lágrimas, que asomaban a sus ojos, como pequeños ríos del deshielo que cae de la montaña, inundó los rostros de esta gente y me hizo doler el corazón.
¡Partir es morir, sin posibilidad del reencuentro, es morir total!

*...esperamos tengan un buen viaje. ¡Gracias por elegirnos! *

Los tres jóvenes embarcaron, el abuelo levantó su bastón, apoyó un brazo en la columna, escondió su rostro, y sus hombros comenzaron a sollozar con el silencio del gran dolor.

Hoy, debo escribir que, he conocido la pena, el pesar, el desconsuelo y el dolor . ¡Debo reconocer que aún me dura la tortura de mi paseo matinal!





Mario Beer-Sheva


sexta-feira, 22 de outubro de 2010

Las Golondrinas por Mario Beer-Sheva




Veo pasar las primeras golondrinas, en sus viajes a climas más cálidos. Son las golondrinas de todos los años, de todos los años que tú te fuiste y me dejaste. Ellas me conocen, ya que siempre les pido que si te ven, que te digan que regreses, que este es tu verdadero hogar.Ellas nos vieron, tomados de la mano, recorrer la costa del río y amarnos bajo los árboles, de día y de noche. Ellas nos vieron despertarnos con el sol, después de una luna de amor. Ellas escucharon nuestras promesas ,nuestros planes y fueron testigos de nuestra pasión. En sus viajes, a climas cálidos, de ida y de vuelta, fueron partícipes de nuestro idilio, en esta isla que fue nuestro hogar. Vivíamos desnudos o vestidos, nos amábamos cuando nuestros deseos nos desbordaban, comíamos cuando teníamos hambre, dormíamos cuando el sueño nos reclamaba. Con nuestra pequeña lancha, íbamos al puerto por algunas provisiones, pero en general la isla nos alimentaba, nos cobijaba. No necesitábamos nada más.Un amor perfecto, un clima perfecto, un sueño de lujo hecho realidad.Las golondrinas, dos veces al año, nos saludaban y nosotros reíamos y les contestábamos con risas a sus graznidos, como se saluda a grandes amigos que se ven y se espera los meses a pasar. Un día te fuiste, te fuiste de este mundo. ¡Quién sabe con quién! Hoy llevé flores a la costa del río y me pregunté: ¿Porque las golondrinas dejaron el sol y pasan de noche?
¿Acaso, para no verme llorar?



Mario Beer-Sheva



El Jardinero por Mario Beer-Sheva

 



La luna llena, coronada por estrellas, iluminó el camino a la casa de mi amada. Estoy frente a su casa, rondando su calle, espiando su esquina. Con los ojos en las ventanas, rezando poder verla para soñar con ella.
¿Ella conoce mis sentimientos? ¡No, no conoce mis sentimientos!
¿Acaso conoce mi corazón? ¡No, no conoce mi corazón!
Ella no sabe que existo, mi amor es sincero, pero no existe. Mi amor es puro, pero para ella soy como una nube que se pierde entre las nubes.
¡Oh amada mía! Pasas a mi lado indiferente y coqueta. Conozco el perfume que dejas al pasar, conozco tus ojos que brillan de alegría, conozco tu pelo que el viento hace bailar, conozco tu cuerpo que despierta en mi la ironía de amarte tanto y no poder hacerte mía. Esta noche, nuevamente, rondaré tu casa, espiaré en tus ventanas, rezaré para verte, entraré en tu jardín y osadamente, cortaré las rosas, las más hermosas, ya que tú sabes que yo planté las rosas las cuidé, las podé, las regué.
¡Oh amada mía! ¡Tú sabes bien, que las rosas que hay en tu jardín son mías!


Mario Beer-Sheva

quinta-feira, 21 de outubro de 2010

Mi Viejo Barrio por Mario Beer-Sheva

 



Barrio. Aquí estoy mi barrio.He venido a visitarte después de tanto tiempo, que estuve ocupado en otra cuestión.
Como has cambiado, mi viejo barrio, veo con sorpresa que en una esquina hay un semáforo que con sus luces, verde, roja y amarilla parece un circo en función.
En esa esquina, recuerdas, nos juntábamos la barra. En esa esquina decíamos mentiras, fumábamos y tirábamos piropos a las solteras, que lo recibían de corazón.
Como has cambiado mi viejo barrio. Pasé por el zaguán donde robé mi primer beso y después pedí disculpas, para arreglar el papelón.Tu empedrado a desaparecido, ahora es todo asfalto y cordón como se estila en lo moderno y lo paga el patrón. El empedrado, con su ruido, nos avisaba del carro del lechero, del panadero o del buscón.
El barrio era como una familia, en que todos nos conocíamos y nos pasábamos los chimentos para estar al día en tal importante misión. Estuve caminando por donde se llama la Avenida de Los Tilos, entre cuyos árboles se escuchaba algún suspiro, un beso o un cachetón. A pasado mucho tiempo, pero aún te recuerdo viejo barrio, como eras y ahora veo como sos.
Cuando alguno me pregunta: ¿Donde está ese barrio, me puede decir como se llega allí?
Yo le contesto:*Ese barrio está encerrado, en mi corazón con veinte llaves, la cantidad que me dieron por un delito mayor*



Mario Beer-Sheva


terça-feira, 19 de outubro de 2010

Una Lección de Amor por Mario Beer-Sheva





Abrázala con los dos brazos, que las manos de ella estén apoyadas en tu pecho, nunca con el puño cerrado. Apriétala con suavidad, con ternura, búscale la boca y bésala hasta tocar sus dientes. Bésala en los párpados, suave y prolongado. Bésala en las sienes, pasando por la frente, besa su cuello, acaricia su nuca y en su oído, deposítale las palabras del presente, con imagen de futuro. Esquiva el pasado, el pasado no tiene importancia. Tu voz será suave, como la pluma en el aire, tierna y clara. No dejes que hable ella, no tiene que decir nada. Dile que la amas con pasión, dile que la amas con pasión y deleite, que sus besos tienen el gusto a la golosina más fina y por un beso de ella darías tu vida, sin cuestión. No le pidas nada, sólo una sonrisa a tanto amor. Y júrale que sin ella no eres nada, que te ha robado el corazón. Que su presencia es el sostén de tu vida y sin corazón, morirás. Es importante que sepas la diferencia en el llorar. Si llora bebe sus lágrimas, si el gusto, de ellas, son salobre, está llorando de dolor, si en cambio, su gusto es a miel, llora de alegría o de pasión.
Y entonces, podrás decir:


¡Está todo bien!




Mario Beer-Sheva!


domingo, 17 de outubro de 2010

Te Pido Perdón por Mario Beer-Sheva





Te pido perdón por haberte lastimado, te pido perdón, al verte que estás llorando...
Que tus lágrimas, ruedan por tus mejillas, como perlas cultivadas...
Te pido perdón, por querer ser tu amigo cuando tú buscabas un amante...
Nuestra diferencia de edad, fue suficiente, para interpretar que mi papel era de confidente...
Te pido perdón por no haberte entendido, que lo tuyo era amor y no amistad...
Tú, casi una niña que despierta a la vida, con una experiencia que llama al olvido...
Te pido perdón, pero lo mío, no fue un rechazo, fue nada más, falta de atención...
Serás una niña-mujer bonita y tendrás muchos pretendientes, con amor o con pasión...
Te pido perdón, lo nuestro no puede ser. Yo te veo como una niña y tu sueñas como mujer...
Acostúmbrate a reservan tus lágrimas, por un hombre que lo valga y sea digna de ti...
Te pido perdón, quiero estar cerca tuyo como confesor... ¡Y nada más! ¡*Señor, te pido que me escuches, tu sabes que yo la amo, que bebería sus
lágrimas y las cambiaria por sonrisas.*! ¡*Que ella no lo sepa, Señor, la vergüenza me mataría*!



Mario Beer-Sheva

quinta-feira, 14 de outubro de 2010

Plegaria por Mario Beer-Sheva





¡Oh Señor ! Te envío esta plegaria, para que descanse en Tus Manos, y puedas otorgarme mi pedido que es parte de mi vida.
Te pido que su boca no se separe de mi boca, ya que es el alimento que calman mis pulmones, para seguir respirando.
Te pido, que nuestro amor viva para siempre, y que no se pierda, en los vericuetos que tiene la vida.
Te pido, que nuestras manos, como nuestros corazones, estén acompañados del calor infinito y no de una pasión momentánea.
Te pido, que recuerdes, que Tú nos creaste y que tus designo misteriosos, nos juntó en nuestra soledad.
Te pido, que al correr de los años, el deseo se transforme en amor, y que nuestros ojos sean para cuidarnos unos a otros.
Te pido, que alejes, de nosotros, la tentación a la vida fácil, a la maldad, a la envidia, a la promiscuidad y al desamor.
Te pido, sobre todas las cosas, que no permitas, que perdamos la fe en Ti.

¡Así Sea!






Mario Beer-Sheva


quarta-feira, 13 de outubro de 2010

Estoy Enamorado por Mario Beer-Sheva





¡Estoy enamorado! Lo grita mi corazón, mi sangre corre más rápido y con más calor, mis manos tiemblan al pensar en ella, al pensar que nunca será mía, que no podré besar sus labios, y otros los besarán, que no podré navegar, y soñar, en la profundidad de sus ojos...
¡Estoy enamorado! Y la edad, si que cuenta, veo una flor y mis ojos se llenan de lágrimas, veo a los gorriones, que con la primavera traen el amor, y mi alma los envidia, y quisiera gritar, con rabia, para aplacar la primavera sin amor... ¡Estoy enamorado! ¿Acaso hay algún remedio para curar este mal? ¿Acaso el amor es un mal, no es lo necesario para curar las penas, sus tristezas, sus días de soledad...?
¡Estoy enamorado! Y arrastro, como el reo la cadena, de día y de noche. Vive en mi, en mi mente, en mi ser, es parte de mi vida, que no puedo renunciar. Y los días y las noches, pasarán, junto a mi tristeza. Mi grito silencioso, no llegará a ningún oído, mis manos temblaran en la soledad de mi cuarto, nadie verá mis lágrimas, como todos
esperaré la primavera, mis cadenas vivirán por dentro mío...
¡Estoy enamorado! Conozco tu nombre y apellido, pero créeme, amada mía, que por mi boca, sólo se escucharán gemidos...!
¡No quiero volver a enamorarme!



Mario Beer-Sheva



segunda-feira, 11 de outubro de 2010

Las Calles por Mario Beer-Sheva

 



Las calles que hoy recorro, que son las mismas que recorrí, no tienen nombre y si lo tienen no lo sabrán por mi. Calles o avenidas, plazas y parques, para mi todo es igual. Todos son lugares, que con ella recorrí y hoy que ya no está, que se fue, y ya nunca volverá, puedo decirlo a viva voz para que escuche el que quiera escuchar...

Las calles quedaron, y en las paredes, cordones, puertas y veredas, quedaron las huellas de tus promesas, de tus suspiros, de tus besos y de tu aroma, que tanto amé...

Mi corazón herido no tiene consuelo, recorro las calles buscando algo que no sé que es, no recuerdo los nombres de las calles. ¿Qué importancia tiene el nombre de un prócer o una fecha? ¡Ante el gran dolor de sentirse abandonado y cansado de las calles al recorrer...!

Me detengo en cada esquina, esperando lo que no debo esperar, que es tu silueta que me anuncia tu llegar. Y así, día tras día recorro calles y avenidas, buscándote y tú no estás. Mi corazón, ensangrentado lloró tu partida, encuentra el alivio caminando, y hay días y noches, que no vuelvo a mi hogar, prefiero recorrer las calles y no dejar de soñar.



Mario Beer-Sheva



sábado, 9 de outubro de 2010

Besos de Arena por Mario Beer-Sheva





Estoy en la playa, mis manos juegan con la arena, en eso recuerdo del sueño que tengo hace varios días. Es la imagen de una bella dama, que de mi está enamorada, que me pide que la busque y la rescate de su mal.
Jugando con la arena, recuerdo su rostro, e intento imitarlo con la arena húmeda de la playa del mar. Sus ojos almendrados, me miran desafiando, sus pechos
pequeños que me llenan de ilusión. Su rostro es tal, como me aparece en sueños, sus labios que piden besos, con desesperación.
¡Pero es un rostro en la arena! ¿Que puedo hacer con el?
Quiero darle vida, a ese rostro, antes que suba la marea y llevarla conmigo porque estoy convencido que Dios, para mi la creo. Las aguas comienzan a moverse, la espuma llega a la playa, no tengo mucho tiempo, algo debo hacer.
Besos sus labios de arena, como quitando un embrujo y con mi aliento, darle el aliento que la haga real. Nada consigo, el agua amenaza con borrar la imagen que yo formé. Debo resignarme, volver a mis sueños, hasta el día próximo, que
con la arena, nuevamente lo intentaré.



Mario Beer-Sheva



sexta-feira, 8 de outubro de 2010

Sólo Para Poetas por Mario Beer-Sheva





Cuando pienso en ti, no pienso que eres mujer, pienso que eres una poetisa, surgida del amor. Cuando tu pluma pinta las letras, que después leo, pienso que eres poeta y mujer. Mis fantasías juegan a conocer tus sentimientos, tus pensamientos, pero nunca juegan a conocer tu rostro o tu cuerpo de mujer. Hay veces que tus escritos me sorprenden y es porque olvido que eres poeta, antes que mujer. Que no necesitas enamorarte, porque el amor vive dentro de ti, es tu alimento cotidiano, que te ordena hacerlo conocer. Y tú cumples con esa orden, que es escribir y gritas, en silencio, tus cuentos, fantasías, realidades o deseos, sin satisfacer, pero siempre abriendo tu pecho y mostrar tu corazón. De nadie has aprendido o todos te han enseñado, lo que las almas, como la tuya, aprende en el vivir y nunca esperes, poder transmitir, lo que la naturaleza creo en ti. Has nacido para escribir, vives para escribir, tienes la magia de la escritura. Hay momentos, que la escritura alegra nuestro corazón y otras veces, llena nuestros ojos de dolor, pero no intentes dejarla, sin ella no podremos vivir.
Somos poetas, estamos enamorados, de esta droga, que nos hace vivir, que nos mantiene alerta, que nos deja soñar y esperamos los años contentos, ya que cada día sabemos más.
¡Escribe, escribe!

Yo esperaré tus poemas, para enamorarme de ti.



Mario Beer-Sheva



quinta-feira, 7 de outubro de 2010

Llámame Viejo por Mario Beer-Sheva



Puedes llamarme viejo, si te apetece. Puedes recordarme que te duplico la edad, si eso te da seguridad de no enamorarte. Pero tú y yo, sabemos, que la edad no calmará nuestro amor. Nuestro mutuo deseo. Cuando estamos juntos, olvidas todo eso, y disfrutas, tanto como yo, este amor que tarde nos llegó. La edad, como la distancia, no es motivo para dejar de soñar con un amor marchito.
Tú eres muy joven, para mi, pero tus ojos hablan un idioma distinto que tu boca, tus labios, tus húmedos labios, no saben de edad, tienen sed de amor y buscan calmar su sed con otros labios. El oasis del amor no ha llegado a tu vida, y buscas, y buscas, sin hallar consuelo, lo que grita tu corazón, lo que implora tu alma, lo que pides a tu Dios. Y respuesta no tienes.
Puedes llamarme viejo, y lo soy, en años, pero no en amor. En amor soy joven, todavía puedo enamorarme y enamorar,¡tú lo sabes bien! Puedo tener una mujer en mis brazos, y besarla con tanta pasión que olvida mis años, y los de ella también. Puedo acariciar su cuerpo, hasta encender su pasión, puedo hablarle al oído, con palabras románticas, que le quitará el aliento y perderá la noción
del tiempo, del lugar, y de mi edad no se acordará.
¡Llámame viejo, si eso adormece tu conciencia! Pero no te engañes, tengo mis años y mi experiencia. ¡Y esto último te hará feliz!


Mario Beer-Sheva


quarta-feira, 6 de outubro de 2010

El Amor de los Árboles por Mario Beer-Sheva

 



Como en los viejos cuentos, desde mi ventana, todas las mañanas los veo llegar.
En verano y primavera, caminan por la sombra y en las otras estaciones, lo hacen por el sol. Siempre, tomados de las manos, como dos chiquilines, se ríen y se dicen secretos, que sólo ellos sabrán. Creo que recuerdan el ayer y gozan, recordándolos en el hoy. Hay veces que practican un juego, pisando sólo las sombras y otras pisando el sol. El paseo *de los tilos*, es el recorrido mejor. En invierno, los árboles los protegen, en otoño, pisan las hojas secas y con mucha risa, festejan, el ruido de la hoja al ser triturada, en verano, toman el árbol de más sombra y refrescan, sus gargantas, de la sed y el calor y en primavera, compiten con los pájaros, silbando y arrullando para ver quien lo hace mejor.
Mi curiosidad me abrió el apetito del saber y me acerqué a ellos, para conocerlos mejor. Tomados de las manos y entre risas y muecas, esta pareja de ancianos, me contaron la verdad. Se conocieron en el bosque de los tilos, se enamoraron, se casaron y una familia formaron. Por costumbre visitaban el bosque y en cada árbol, con tiza, un corazón dibujaban y dentro de él, una propuesta dejaban. El tiempo borró la tiza, pero ellos los recordaban y todos los días pasaban. Ellos decían y aseguraban, que hablaban con los árboles y los tilos les prometían que cuando uno de ellos mueran, la escritura de la tiza se transformaría en grabados en los troncos. Y la posteridad conocerían al amor que los años no pudieron derribar y sólo la muerte podría separar.
Hoy no los vi llegar, caminé hacia el bosque y tuve una gran sorpresa, en todos los árboles estaban grabados con un corazón y dentro de ellos se leía:
¡Sólo amor, nada más que amor!



Mario Beer-Sheva